c t i v i d a d e s



Coloque internacional:
Cuerpos, espacios, movimientos
entre arquitectura, filosofía y danza

12 y 13 diciembre de 2018


Auditorio 1 de Filosofía

 


Desde Spinoza y Nietzsche, la filosofía se ha cuestionado sobre la naturaleza de la fuerza, sobre la especificidad del cuerpo en movimiento.
Al lado del «yo pienso» y del «yo puedo», existe una línea del pensamiento que se ha dedicado a reflexionar sobre el «yo paso» o el «yo entro» o el «yo huyo», y que ha intentado deconstruir el sujeto, no solo en tanto mente o consciencia, sino en tanto foco unitario, volitivo o autoreferido del movimiento.
Sitio de las fuerzas en tensión, el cuerpo se ha pensado dentro de esta tradición en tanto «potencia en acto», puro acontecimiento, «lugar de cosmogénesis», como dijo Paul Klee, que no permite puntos de vista privilegiados o repliegues en lo lleno, y deja aparecer las potencias elásticas del espacio.
En este sentido, tal como pensaron Simondon o Deleuze, el atravesar, el transitar, el espaciarse desposeen al sujeto de su unicidad, lo diseminan en el entorno del espacio mundano hasta no permitir una verdadera diferenciación del afuera y del adentro.
«El cuerpo escapa como por una arteria», dice Deleuze, está constantemente a punto de alargarse, de estirarse, de contraerse, de escaparse. En esto se lo debe pensar como el revés exacto del refugio, del amparo, de la interioridad protegida. El cuerpo se espacializa en una nueva geometría para la cual «huir es trazar una línea, líneas, toda una cartografía» (Deleuze).

Pretendemos en ese coloquio seguir estas líneas, trazarlas de nuevo, realizando el camino que une la filosofía a la arquitectura y a la danza. En esos ámbitos, el espacio se presta a una reflexión autónoma: ni fluido ni duro, ni solamente replegado en sí ni puramente expansivo. Ocasión de deambulación, de movimientos repetidos, de identidades furtivas y dinámicas, el espacio escapa a la representación clásica que lo piensa en la duración suspendida, casi pictórica, y lo abre a la lógica del montaje, de la dilatación, de la extensión, aquello que lo tira, lo tiende y lo indetermina.

Nos proponemos pensar juntos –desde arquitectura, filosofía, danza– acerca de la liberación del espacio, de la modulación de la inestabilidad, de la “deflagración” (Merleau-Ponty) con la que el espacio se vuelve dispositivo genético.